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Garrapatas en gatos: cómo quitarlas y tratarlas

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Las garrapatas en gatos son un problema más frecuente de lo que muchos propietarios imaginan, incluso en gatos que viven exclusivamente en interior. En nuestra clínica veterinaria en Villaverde llevamos más de 20 años atendiendo a felinos con parasitosis externas, y cada primavera y otoño los casos de garrapatas se multiplican.

La respuesta inmediata que buscáis: sí, los gatos pueden tener garrapatas, y hay que quitarlas cuanto antes y de la forma correcta. Una garrapata mal extirpada puede quedar con parte del cuerpo clavada en la piel, aumentando el riesgo de infección e incluso de transmisión de enfermedades. En este artículo os explicamos todo lo necesario.

¿Pueden tener garrapatas los gatos?

Existe la creencia popular de que las garrapatas afectan a los perros pero no a los gatos. Es un mito. Los gatos, especialmente los que tienen acceso al exterior, al jardín o a zonas con vegetación, son huéspedes perfectamente válidos para la mayoría de especies de garrapatas que encontramos en España. Incluso gatos de interior pueden tener garrapatas si conviven con perros o si sus propietarios las traen pegadas en la ropa.

Las especies más frecuentes en gatos en nuestra zona son Ixodes ricinus (la garrapata común del campo), Rhipicephalus sanguineus (la garrapata marrón del perro, que también parasita gatos) y, de forma creciente, Dermacentor reticulatus, más estacional. La garrapata blanca en gatos que muchos propietarios identifican es simplemente una garrapata en fase de ingurgitación (llena de sangre), cuyo abdomen claro contrasta con las patas oscuras.

Dónde se alojan las garrapatas en los gatos

Las garrapatas buscan zonas de piel fina y bien irrigada donde aferrarse con más facilidad. En los gatos, las localizaciones más frecuentes son:

  • La cabeza y el cuello, especialmente detras de las orejas y en la zona del morro
  • La garrapata en la oreja del gato es muy frecuente: dentro o en el borde del pabellón auricular
  • Las axilas y la zona inguinal
  • Entre los dedos de las patas
  • La zona del vientre y la base de la cola

Al revisar a vuestro gato, peinad el pelo con los dedos y prestad especial atención a estas zonas. Las garrapatas pequeñas (ninfas o larvas) pueden ser muy difíciles de ver: parecen un grano diminuto de color oscuro o rojizo. Las garrapatas adultas ingurgitadas son más visibles, redondeadas y de color perlado o grisáceo.

Garrapatas en gatos: cómo quitarlas correctamente

garrapatas en gatos

Nunca apliquéis alcohol, vaselina, fuego ni aceite sobre la garrapata para intentar que se suelte. Estos métodos provocan que el parásito regurgite su contenido en la herida, aumentando el riesgo de infección y de transmisión de patógenos. El protocolo correcto es:

  1. Utilizad una pinza de extracción específica para garrapatas (disponibles en nuestra clínica) o unas pinzas de punta fina.
  2. Agarrad la garrapata lo más cerca posible de la piel, sin apretar el cuerpo del parásito.
  3. Girad suavemente en sentido antihorario mientras ejercéis una ligera tracción hacia arriba. No tiréis de golpe.
  4. Comprobad que ha salido entera, con el hipostoma (cabeza) incluido. Si queda parte enterrada, acudid a vuestra clínica.
  5. Desinfectad la zona con clorhexidina o povidona yodada.
  6. No aplastéis ni tiréis la garrapata al inodoro: introducidla en alcohol o en una bolsa cerrada antes de desecharla.

Si no os sentís seguros haciéndolo en casa, venid a vernos. La extracción correcta de una garrapata es un procedimiento sencillo que en nuestra clínica realizamos a diario.

Garrapatas en gatos bebés: especial precaución

Las garrapatas en gatitos o gatos bebés requieren una atención especial por dos razones. Primera: los gatitos son más susceptibles a la anemia por parasitismo, ya que su volumen sanguíneo es pequeño y varias garrapatas pueden comprometer su estado general. Segunda: la mayoría de antiparasitarios convencionales para gatos tienen restricciones de uso en animales muy jóvenes. Nunca apliquéis un antiparasitario en un gatito sin consultar primero con vuestro veterinario.

Tratamiento de garrapatas en gatos: opciones recomendadas

Una vez extirpada la garrapata, el siguiente paso es valorar si vuestro gato necesita tratamiento antiparasitario preventivo y con qué producto. Esta es una decisión clínica importante, porque los gatos son especialmente sensibles a ciertos principios activos.

Atención crítica: los productos antigarrapatas formulados para perros que contienen permetrina son altamente tóxicos para los gatos. Su aplicación accidental puede ser letal. Nunca utilicéis en gatos productos diseñados para perros sin confirmación veterinaria expresa.

Los antiparasitarios seguros para gatos frente a garrapatas incluyen isoxazolinas en formulación adecuada para felinos (pipetas o comprimidos), aceite esencial de lavanda en concentraciones muy controladas, o collar antiparasitario específico para gatos. Os lo explicamos con detalle en nuestra guía sobre antiparasitarios para gatos.

¿Las garrapatas de gatos se pegan a los humanos?

Sí, y esta pregunta nos la hacen con mucha frecuencia en consulta. Las garrapatas no son especificas de huéspedes: si una garrapata caída del gato llega a entrar en contacto con una persona, puede parasitarla. El riesgo es mayor en hogares donde el gato tiene acceso al exterior y comparte espacio con la familia.

Las garrapatas pueden transmitir a humanos enfermedades como la enfermedad de Lyme, la fiebre manchada del Mediterráneo o la encefalitis vírica transmitida por garrapatas. Por eso, el control antiparasitario del gato no es solo cuestión de salud animal: es también salud pública familiar.

Si vivís en zonas con vegetación (zonas del sur de Madrid, par­ques forestales, casas con jardín) y vuestro gato sale al exterior, la protección antiparasitaria continua es indispensable. No esperéis a ver una garrapata para actuar.

Qué NO hacer si tu gato tiene garrapatas

Para proteger la salud de tu felino y evitar complicaciones graves en la clínica, es tan importante saber cómo actuar como conocer los errores más habituales que cometemos en casa por impulso. Esto es lo que jamás debes hacer:

Aplicar remedios caseros sobre la garrapata: Nunca uses alcohol, aceite de oliva, vaselina, vinagre ni apliques calor con una cerilla. Al sentirse amenazado o ahogarse, el parásito regurgita el contenido de su digestivo dentro del torrente sanguíneo del gato, disparando el riesgo de transmitir patógenos.

Usar antiparasitarios de perro (Peligro letal): Es el error más grave en el hogar. Muchos productos caninos contienen permetrina, un principio activo altamente tóxico y potencialmente letal para los gatos. Jamás apliques la pipeta o el collar de un perro a un felino.

Arrancar la garrapata con los dedos o de golpe: Si presionas el abdomen o tiras con brusquedad, decapitarás al parásito y el hipostoma (la cabeza) quedará enterrado en la piel, provocando infecciones o granulomas. Además, al apretar el cuerpo, inyectas sus fluidos directamente en tu mascota.

Automedicar o usar aceites esenciales no supervisados: Los gatos metabolizan los compuestos de forma muy diferente a los perros o a los humanos. La aplicación de aceites esenciales concentrados o productos no formulados específicamente para felinos puede causar severas intoxicaciones hepáticas o quemaduras cutáneas.

Esperar a que la garrapata se caiga sola: En gatitos bebés o felinos debilitados, la presencia de garrapatas puede provocar una anemia grave en poco tiempo. Además, cuanto más tiempo pase el parásito alimentándose, mayor es la probabilidad de transmisión de enfermedades.

Tirarla viva al inodoro o a la papelera: Las garrapatas son increíblemente resistentes y pueden sobrevivir en el agua o salir del cubo de la basura para volver a parasitar a tu gato o a un miembro de la familia. Métela en un bote con alcohol o ciérrala herméticamente en una bolsa antes de desecharla.

Cómo prevenir las garrapatas en gatos

La prevención es más eficaz y más económica que el tratamiento. Estas son las medidas que recomendamos en nuestra clínica:

  • Antiparasitario externo periódico: pipeta o collar específico para gatos, elegido con criterio veterinario según el estilo de vida del animal (interior vs. exterior)
  • Revisión del pelaje tras salidas al exterior o al jardín, especialmente en las zonas de máximo riesgo
  • Mantenimiento del entorno: cortar la hierba del jardín y evitar que el gato frecuente zonas de vegetación densa
  • Revisión periódica en la clínica: en cada visita inspeccionamos el pelaje y os orientamos sobre el protocolo antiparasitario más adecuado para la época del año

¿Sabíais que algunos gatos con garrapatas también presentan cambios de comportamiento? Si vuestro gato está más irritable o ha cambiado sus hábitos, puede ser por malestar asociado al parasitismo. Podéis leer más sobre comportamientos felinos curiosos en nuestro artículo sobre por qué los gatos meten la pata antes de beber.

Preguntas frecuentes sobre garrapatas en gatos

¿Qué hago si mi gato tiene garrapatas?

Extirpad la garrapata con una pinza específica, agarrándola lo más cerca posible de la piel y girando en sentido antihorario. Desinfectad la zona. Si no os véis capaces o quedan restos de la garrapata en la piel, acudid a nuestra clínica. Después, consultad con vuestro veterinario sobre la necesidad de instaurar un protocolo antiparasitario preventivo.

¿Las garrapatas de gatos se pegan a los humanos?

Sí. Las garrapatas no discriminan huésped y pueden parasitar a personas si tienen oportunidad. Además, pueden transmitir enfermedades zoonóticas graves. Por eso el control antiparasitario del gato protege también a toda la familia.

¿Dónde se alojan las garrapatas en los gatos?

Las zonas más habituales son detrás de las orejas, dentro del pabellón auricular, en el cuello, las axilas, la zona inguinal y entre los dedos de las patas. Al revisar a vuestro gato, prestad especial atención a esas áreas.

¿Qué le doy a mi gato si tiene garrapatas?

No le deis ningún producto sin consultar a vuestro veterinario. Muchos antiparasitarios formulados para perros son tóxicos para los gatos, especialmente los que contienen permetrina. El tratamiento correcto depende de la edad, el peso y el estado de salud del animal. En nuestra clínica os orientamos sobre el producto más seguro y efectivo para vuestro gato.

Conclusión: las garrapatas en gatos tienen solución, pero hay que actuar bien

Garrapatas en gatos

Una garrapata extraída correctamente y un protocolo antiparasitario adecuado es todo lo que necesites para proteger a tu gato. En nuestra clínica veterinaria en Villaverde estamos para ayudaros: revisamos el pelaje, extirpamos las garrapatas que no podéis sacar en casa y os prescribimos el antiparasitario más seguro para vuestro felino.

¿Habéis encontrado una garrapata en vuestro gato? Ven a vernos a nuestra clínica veterinaria de Madrid y en minutos solucionamos el problema y te asesoramos sobre la prevención de garrapatas en tu gato.

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