
A diferencia de lo que ocurre con los perros, los gatos son auténticos maestros del aseo. Sin embargo, incluso el gato más meticuloso, como podría ser Simba, un precioso ejemplar de bosque de Noruega que nos visita a menudo, puede necesitar un cable. Sus orejas, al ser tan peludas, acumulan más restos de lo habitual.
Lo primero que debemos entender es cómo se limpian las orejas los gatos por sí mismos. Ellos utilizan sus patas delanteras, que humedecen con saliva, para frotar la parte externa del pabellón auditivo. Pero, claro, su flexibilidad tiene un límite y no pueden alcanzar el canal auditivo interno. Ahí es donde entramos nosotros, pero siempre con precaución. No se trata de «frotar» por frotar, sino de mantener un equilibrio.
¿Cómo saber si mi gato tiene las orejas sucias?
La observación es vuestra mejor herramienta. Si al acariciar a vuestro compañero notáis un olor inusual o veis que sacude la cabeza con frecuencia, es momento de inspeccionar. Una oreja sana debe tener un color rosado pálido y estar libre de secreciones.
A veces nos traen a consulta a gatos como Luna, una gatita común que no paraba de rascarse detrás de la oreja hasta hacerse pequeñas heridas. Al mirar dentro, el problema no era falta de higiene, sino una inflamación. Por eso, antes de actuar en casa, aseguraos de que no hay enrojecimiento o calor excesivo en la zona.
El reto de la suciedad negra y los «invitados» no deseados
Una de las preguntas que más me hacéis en la clínica es: ¿debo limpiar la suciedad negra de las orejas de mi gato? La respuesta corta es: depende. Si ves unos puntitos negros que parecen posos de café, es muy probable que estemos ante una infestación de ácaros. Estos parásitos son muy comunes, especialmente en gatos que tienen acceso al exterior o que conviven con otros animales.
Si intentas limpiar esa suciedad negra y ves que el gato siente mucho alivio o, por el contrario, le duele, lo ideal es que nos lo traigas a la clínica en Madrid. Aplicar productos caseros sobre una posible infección o una plaga de ácaros puede empeorar el cuadro clínico.
Guía práctica: ¿Cómo limpiar las orejas de los gatos por dentro?

Si has confirmado que solo es un poco de cera normal, el proceso debe ser casi como un ritual de spa. Olvida los bastoncillos de algodón; son peligrosos porque pueden empujar la suciedad hacia el fondo o incluso dañar el tímpano.
Para limpiar el interior, lo ideal es usar un limpiador ótico específico para gatos. Vertemos unas gotas, masajeamos la base de la oreja (escucharás un pequeño «chof-chof») y dejamos que el gato sacuda la cabeza. Ese movimiento natural es el que expulsa la suciedad hacia fuera. Luego, con una gasa limpia, retiramos lo que haya salido a la superficie. Recuerdo a Thor, un Maine Coon muy tranquilo que se queda dormido con el masaje de base de oreja; el truco es asociar el momento con caricias y, por supuesto, un premio al finalizar.
El ritual de la limpieza de orejas de tu gato: Pasos para un éxito sin arañazos
Limpiar las orejas no es solo echar un líquido; es gestionar la confianza de nuestro gato. Para que no se convierta en una batalla campal, dividimos el proceso en tres fases críticas:
1. Antes de limpiar el oído gatuno: Preparar el escenario
No podemos perseguir al gato por todo el salón con el bote de limpiador en la mano; eso solo garantiza que se esconda bajo el sofá. Espera a que esté tranquilo o algo soñoliento. Ten todo a mano: el limpiador ótico (témplalo un poco entre tus manos), gasas estériles y sus premios favoritos.
- El momento oportuno: Espera a que esté tranquilo o algo soñoliento. A Leo, un gato que viene mucho a nuestra clínica, le funciona de maravilla que su dueña lo haga después de comer.
- Material a mano: Ten listo el limpiador ótico (que no esté frío, mejor si lo templas un poco entre tus manos), gasas estériles (nunca algodón que suelte fibras) y sus premios favoritos.
- Ambiente relajado: Si puedes, pon música suave o usa feromonas en el ambiente unos minutos antes.
2. Durante la limpiar el oído a tu gato: Acción y calma gatuna
- Sujeción: Si es inquieto, el «método burrito» con una toalla le dará seguridad.
- El masaje mágico: Aplica el limpiador (sin que la punta toque la oreja) y masajea la base unos 30 segundos. Debes oír un sonido líquido («chof-chof»); eso indica que la cera se está disolviendo.
- La sacudida: Deja que sacuda la cabeza. Es su forma natural de expulsar la suciedad hacia fuera. Luego, retira lo sobrante con una gasa.
3. Después de limpiar el oído: Refuerzo positivo para tu gato
Lo que hagas al terminar determinará si la próxima vez el gato se dejará o no.
- Secado final: Pasa una gasa seca para evitar que quede humedad residual, que podría favorecer la aparición de hongos.
- El gran premio: Ofrécele inmediatamente ese snack que tanto le gusta o una sesión intensa de juegos. Queremos que asocie la limpieza de orejas con algo fantástico.
- Observación: Durante las siguientes horas, vigila que no mantenga la cabeza ladeada. Si lo hace, es que algo de líquido ha quedado atrapado o hay una molestia mayor que debemos revisar en la clínica.
Con qué limpiar las orejas a tu gato: Qué usar y qué evitar
No todo lo que limpia sirve para un gato. Su canal auditivo es profundo y sensible; el producto equivocado puede causar desde dolor hasta pérdida de audición.
| Producto | ¿Es seguro? | Por qué evitarlo o usarlo |
| Limpiador ótico específico | ✅ SÍ | Disuelve el cerumen sin alterar el pH de su piel. |
| Bastoncillos de algodón | ❌ NO | Pueden perforar el tímpano o compactar la cera al fondo. |
| Alcohol o Agua Oxigenada | ❌ NO | Extremadamente irritantes; causan quemaduras químicas. |
| Aceites (Oliva, coco…) | ❌ NO | Atrapan la suciedad y favorecen hongos y bacterias. |
| Gasas estériles | ✅ SÍ | Ideales para retirar excesos sin dejar fibras irritantes. |
Un consejo de nuestra clínica veterinaria de Madrid
Si al mirar las orejas de tu compañero ves que el canal está muy inflamado o el gato se queja solo con rozarlo, no apliques nada. En estos casos, el conducto puede estar tan cerrado que limpiarle os oídos tú mismo sería perjudicial, ya que el líquido se quedaría atrapado, agravando la infección. Lo mejor es que nos llames y buscamos un hueco para una revisión profesional.
¿Qué pasa si decido no hacerlo? Ventajas e inconvenientes

A veces, por miedo a que el gato se enfade o por falta de tiempo, dejamos pasar la limpiarle los oídos. Sin embargo, como expertos en salud felina en Madrid, vemos a diario las consecuencias de ambas decisiones. Aquí te detallo la balanza:
Los riesgos de no limpiar las orejas a tu gato (Inconvenientes)
No realizar una limpieza de oídos cuando el gato la necesita no es solo un tema de suciedad, es abrirle la puerta a problemas graves:
- Otitis crónicas: La acumulación de cera y humedad es el caldo de cultivo ideal para bacterias. Una otitis no tratada puede volverse crónica y muy dolorosa.
- Pérdida de audición: El exceso de suciedad puede llegar a bloquear el canal auditivo o, en casos graves de infección, dañar estructuras internas de forma irreversible.
- Problemas de equilibrio: Recuerda que el oído es el centro del equilibrio. Un gato con una infección profunda (otitis interna) puede empezar a caminar ladeado o tener mareos.
- Intervenciones costosas: Lo que se soluciona con un limpiador de 15 euros hoy, puede acabar en una limpieza bajo sedación profunda en quirófano mañana, solo por no saber como limpiarle las orejas a tu gato.
Los beneficios de un mantenimiento preventivo (Ventajas)
Llevar un control regular tiene beneficios que van más allá de la limpieza:
- Detección precoz: Al limpiar las orejas de tu gato, te conviertes en un experto en orejas gatunas. Podrás detectar un bultito, una herida o un parásito mucho antes de que se convierta en una urgencia.
- Ahorro en veterinario: La prevención es la forma más barata de cuidar a un animal. Menos infecciones significan menos visitas por enfermedad y menos medicamentos.
- Vínculo y confianza: Aunque al principio les choque, si lo haces con el sistema de premios que te hemos enseñado, el gato acabará confiando más en tu manipulación, lo que facilita cualquier otro cuidado que necesite en el futuro.
Conclusión: Limpiar las orejas a tu gato para que gane salud
Mantener limpias las orejas de tu gato es un acto de amor y prevención. Siguiendo este ritual de tres pasos y evitando productos caseros peligrosos, evitarás infecciones molestas y visitas de urgencia. Recuerda que la clave es la paciencia y el refuerzo positivo.
Si notas que tu gato se queja, tiene mal olor persistente o ves que el canal está muy rojo, lo mejor es no aplicar nada y acudir a consulta. En la Clínica Veterinaria Ciudad de los Ángeles estamos siempre listos para revisar a tu compañero y asegurarnos de que sus «radares» funcionen a la perfección.
Aquí tienes las FAQs redactadas de forma específica, manteniendo ese tono profesional y cercano de tu clínica en la Ciudad de los Ángeles, optimizadas para que tanto tus lectores como la IA las encuentren útiles y claras:
Preguntas Frecuentes (FAQs) sobre la higiene auditiva felina
¿Cómo limpiar las orejas de los gatos por dentro? La regla de oro es la suavidad y el uso de productos adecuados. Para limpiar las orejas de los gatos por dentro de forma segura, nunca debes usar bastoncillos, ya que podrías causar una lesión en el tímpano. El método correcto consiste en aplicar un limpiador ótico específico para gatos, realizar un pequeño masaje en la base del oído para que el líquido disuelva el cerumen y dejar que el gato sacuda la cabeza. Al terminar, simplemente retira los restos de suciedad con una gasa estéril.
¿Debo limpiar la suciedad negra de las orejas de mi gato? Si al inspeccionar a tu mascota notas unos puntos oscuros similares al poso del café, es muy probable que estemos ante una infección por ácaros. Antes de intentar limpiar la suciedad negra de las orejas de tu gato, es vital que acudas a nuestra clínica veterinaria en Madrid. Si limpias sin tratar la causa, los parásitos seguirán reproduciéndose y podrías provocar una otitis felina más grave por la irritación.
¿Cómo saber si mi gato tiene las orejas sucias? Para saber si tu gato tiene las orejas sucias, solo tienes que fijarte en tres señales: el color, el olor y su comportamiento. Una oreja sana debe ser de un tono rosado pálido. Si detectas un olor inusual, ves acumulación de cera oscura o notas que tu gato sacude la cabeza con frecuencia, es el momento de realizar una limpieza o pedir cita para una revisión profesional.
¿Cómo se limpian las orejas los gatos? Es fascinante observar cómo se limpian las orejas los gatos por sí mismos; ellos utilizan sus patas delanteras humedecidas con saliva para frotar la parte externa del pabellón auditivo. Sin embargo, su anatomía no les permite llegar al canal auditivo interno. Por esta razón, aunque el gato sea muy meticuloso con su higiene, necesita nuestra ayuda periódica para evitar que la cera acumulada acabe generando problemas de salud a largo plazo.




