Ya está aquí. Empieza la primavera o el verano en Madrid, los parques se llenan de vida y los paseos por el campo se alargan. Pero al volver a casa, notas algo raro. Tu perro se lame compulsivamente una pata, sacude la cabeza o le ha salido un bulto caliente de la nada.
En la Clínica Veterinaria Ciudad de los Ángeles vemos esto a diario en estas fechas. Muchos propietarios llegan pensando que es una picadura de insecto o un simple rasguño, pero la realidad suele ser más compleja: una espiga se ha clavado y el cuerpo está reaccionando.
Ojo, porque un absceso por espiga en perros no es solo una herida infectada; es la señal de alarma de que hay un «enemigo» dentro intentando avanzar. Aquí te explicamos cómo identificarlo y por qué el tiempo corre en tu contra.

¿Qué es exactamente un absceso por espiga?
Un absceso por espiga en perros es una reacción inflamatoria e infecciosa encapsulada, provocada por la penetración subcutánea de una semilla gramínea (espiguilla) que el organismo intenta aislar.
Para que nos entendamos: cuando la espiga perfora la piel, arrastra consigo bacterias y suciedad. El sistema inmune de tu perro detecta este cuerpo extraño y envía glóbulos blancos para atacarlo, creando una acumulación de pus (el absceso). El bulto que ves es el intento desesperado del cuerpo por crear un muro alrededor de la espiga para que no siga moviéndose. El problema es que, sin ayuda profesional, la espiga casi siempre gana la batalla y rompe ese muro.
Espigas en perros: Zonas más frecuentes de entrada
Las espigas son oportunistas. Aunque pueden clavarse en cualquier parte, en la clínica siempre revisamos primero estas tres «zonas calientes» donde las espigas en perros suelen esconderse:
- Espacios interdigitales (Las «manos» y «pies»): Es el clásico. El perro pisa la hierba seca y la espiga se clava entre los dedos. Es la causa número uno de cojeras repentinas tras un paseo.
- Oídos y Nariz: Aquí el riesgo es altísimo. A diferencia de la piel, aquí no verás un absceso de inmediato, sino un comportamiento frenético (sacudidas violentas de cabeza o estornudos con sangre).
- Piel fina (Axilas e ingles): Al correr, las patas delanteras levantan las espigas y estas impactan en las axilas o la zona de la ingle, donde la piel es más delgada y fácil de penetrar.
Síntomas para detectar una espiga antes de que sea grave
No siempre verás la espiga asomando (de hecho, casi nunca se ve). Tienes que aprender a leer las señales de dolor de tu perro. Presta atención a esta lista de síntomas de espiga en perro:
- Lamido obsesivo: Si tu perro se lame una zona concreta de la pata sin parar, ahí pasa algo.
- El «bulto» caliente: Aparición rápida de una inflamación roja, caliente al tacto y muy dolorosa si intentas rozarla.
- Fístula supurante: Un pequeño orificio en la piel (como un volcán en miniatura) que expulsa un líquido sanguinolento o pus. Esto indica que el absceso ya ha buscado salida, pero la espiga sigue dentro.
- Cojera repentina: Tu perro sale bien de casa y vuelve cojeando o evitando apoyar una pata.

El peligro de la migración: ¿Por qué no debes esperar?
Este es el punto que más nos preocupa como veterinarios y el que muchos dueños desconocen. Las espigas, al pertenecer a la familia de las gramíneas, tienen una estructura en forma de «flecha» con retrobarbas.
¿Qué significa esto? Que físicamente no pueden retroceder. Cada vez que tu perro se mueve, respira o contrae un músculo, la espiga avanza hacia adelante a través de los tejidos.
Si ves un absceso en tu perro y decides esperar a ver si «se cura solo» o le das antibióticos que tenías por casa, puedes provocar un cierre en falso. La piel se cura por fuera, la infección baja momentáneamente, pero la espiga sigue viajando por dentro. Hemos visto casos graves donde una espiga que entró por una pata terminó migrando hasta el pulmón o provocando infecciones internas severas (peritonitis). El absceso es solo la punta del iceberg; el peligro real es la migración.
Tratamiento: Cómo actuamos en la Clínica Veterinaria
Sabemos que da miedo ver a tu perro con dolor, pero el procedimiento en clínica es rutinario y seguro si se coge a tiempo. Así abordamos el problema en Clínica Veterinaria Ciudad de los Ángeles:
- Exploración y Sedación: Rara vez podemos sacar una espiga «a las bravas» porque duele mucho. Solemos aplicar una sedación ligera para que el animal no sufra y nos permita trabajar con precisión.
- Localización: Si la espiga ha entrado mucho, usamos herramientas de exploración (como pinzas especiales de cocodrilo) o incluso ecografía para localizar el cuerpo extraño vegetal.
- Extracción y Limpieza: Es vital sacar la espiga entera. Si se rompe y queda un trozo dentro, el absceso volverá a salir.
- Cura y Drenaje: Una vez fuera el enemigo, limpiamos a fondo la infección, establecemos un drenaje si es necesario y pautamos antibióticos específicos.
Preguntas Frecuentes sobre Espigas y Abscesos
¿Cuánto tarda en salir un absceso por espiga?
El tiempo de aparición varía entre 24 y 48 horas tras el paseo si la infección es aguda. Sin embargo, si la espiga migra profundamente sin bacterias agresivas, el absceso visible puede tardar semanas en aparecer, complicando el diagnóstico.
¿Qué pasa si no se saca una espiga a un perro?
Si no se extrae, la infección nunca se curará permanentemente y se volverá crónica. Lo más peligroso es que la espiga migrará a través de los tejidos, pudiendo perforar órganos vitales, llegar a los pulmones o causar infecciones sistémicas graves.
¿Cómo curar un absceso por espiga en casa?
No es posible curarlo en casa. Nunca debes apretar el absceso; esto solo empuja la espiga más adentro y daña los tejidos. Requiere instrumental quirúrgico para extraer el cuerpo extraño y antibióticos recetados. Acude al veterinario inmediatamente.
Conclusión: Mejor prevenir que lamentar
Un bulto sospechoso tras un paseo en época de espigas es, casi siempre, una urgencia potencial. No esperes a que «reviente» solo ni intentes remedios caseros que solo enmascaran el problema real.
Si sospechas que tu perro tiene una espiga o has notado un absceso, no intentes manipularlo. Pide cita hoy mismo en Clínica Veterinaria Ciudad de los Ángeles y deja que nuestro equipo extraiga el problema de raíz para evitar complicaciones mayores. Tu perro te lo agradecerá.




